La agrivoltaica, o producción de energía solar en tierras de cultivo, se va a desarrollar en Francia

Un decreto publicado el martes en el “Journal officiel” pretende regular esta práctica, que consiste en combinar la producción de alimentos con la electricidad generada por energía solar. Las negociaciones para llegar a este texto duraron más de un año.

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https://www.lemonde.fr/economie/article/2024/04/10/le-gouvernement-donne-le-feu-vert-au-developpement-de-l-agrivoltaisme_6226996_3234.html

La presión ejercida sobre el gobierno por la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA) vuelve a dar sus frutos. El tan esperado decreto, publicado en el Journal Officiel el martes 9 de abril, establece un marco para el desarrollo de la energía fotovoltaica en terrenos agrícolas, práctica conocida como “agrivoltaica”. Las negociaciones entre el gobierno, las empresas energéticas y la comunidad agrícola para permitir la coexistencia de la producción de alimentos y la electricidad generada por energía solar duraron más de un año.

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La ley sobre la aceleración de las energías renovables se promulgó en marzo de 2023. Estipula que un proyecto de electricidad agrivoltaica debe garantizar una producción agraria significativa y una renta sostenible, y proporcionar al menos uno de los siguientes servicios: mejora del potencial agronómico, adaptación al cambio climático, protección contra riesgos o mejora del bienestar animal.

El decreto distingue entre dos enfoques. La energía fotovoltaica terrestre, que sólo puede desarrollarse en terrenos no cultivados o que no hayan sido cultivados durante al menos diez años. Estas zonas serán referenciadas por las cámaras agrarias mediante “documentos marco”. Y la agrivoltaica en sentido estricto, que debe combinar la producción agrícola y la producción de energía en la misma parcela.

“Un primer paso

El texto especifica que el rendimiento agrícola debe mantenerse durante toda la instalación agrivoltaica. En el caso de los cultivos, por ejemplo, la producción debe ser al menos el 90% de la observada en una parcela de control. Además, existe un límite del 40% en la cantidad de suelo cubierto por una instalación agrivoltaica, para limitar el riesgo de que disminuya el rendimiento. Pero este porcentaje puede modificarse en función de la instalación. El mantenimiento de la producción agrícola debe ser controlado y medido con diversos medios por las direcciones territoriales departamentales.

Por último, todos los proyectos agrivoltáicos deberán someterse a la aprobación de la Comisión Departamental para la Preservación de las Zonas Naturales y los Bosques. Sin embargo, aún no se ha publicado el decreto que establece los procedimientos de control y sanción. Asimismo, habrá que publicar decretos para validar las tecnologías tras recibir el dictamen de la Agence de l’environnement et de la maîtrise de